Los comentarios sensacionales del presidente Trump sobre la posibilidad de negociar con Irán transmiten un mensaje clave: Washington ya ha abandonado su objetivo tradicional de buscar un cambio de régimen en Irán, y Trump ha reconocido efectivamente la legitimidad del actual gobierno de Irán. Esto marca una postura fundamentalmente nueva por parte de Washington desde el estallido de la guerra. En mi opinión, podría servir como una base política para que EE. UU. e Irán lleguen a un acuerdo a través de esfuerzos sostenidos. Dicho esto, la situación aún puede evolucionar. Antes de que se alcance un acuerdo final, no se puede descartar que las negociaciones y los enfrentamientos se alternen.