Tuve una visión y la perseguí incansablemente durante el último año. No tenía ni idea de si era posible, si funcionaría o si a alguien le importaría. Solo necesitaba verlo cobrar vida. Así que en 2025, aprendí a programar por mi cuenta. Empecé con mi estudio y finalmente construí The Vessel. Es surrealista verlo en vivo y en el mundo. Ahora podré apoyar a más artistas y tener un impacto mucho mayor en nuestro ecosistema. Esto es solo el principio. Si te atraen las ideas extrañas en cadena y las experiencias experimentales de blockchain, The Vessel es para ti.