La decisión de la CAF de otorgar el título de la AFCON a Marruecos no puede frenar la ola eufórica que arrasó Senegal cuando ganaron la final. La vibración hipnótica de las vuvuzelas no puede ser reprimida en sus cuernos, los djembes no pueden ser invencibles. La victoria de Senegal no puede ser borrada. @tamerra_nikol, que estuvo en las celebraciones en Dakar en enero, reflexiona sobre lo que significó para el país. 🔗