Esta mañana le dimos un abrazo a mi padre y volví hace un rato para cumplir una promesa que había hecho. Tuve la oportunidad de pasar unas horas del día con mi hija, me hice una foto con ella y la traje impresa como regalo esta noche para dársela. No puede ver a su abuelo en su cumpleaños, porque está encarcelado sin haber malversado ni un solo céntimo de las arcas públicas y sin haber cometido ningún delito. Dijo: "¡Qué grande es y qué te gusta!" Y yo respondí que, pronto, la verá, si Dios quiere, libre de cualquier condena absurda, como debería ser en una democracia, que lamentablemente no ocurre hoy. Mañana volveré para dar más apoyo y hablar sobre las pautas que hay que seguir. Un abrazo para todos, y pidió daros las gracias por todas las felicitaciones recibidas por el paso de su cumpleaños. ¡Mañana seguiremos! Sábado, 21 de marzo de 2026. Carlos Bolsonaro.