Rothbard entendió lo que la mayoría de los economistas ignoran: el dinero no es neutral. Cada dólar impreso beneficia primero a aquellos más cercanos a la impresora de dinero: bancos, gobiernos y sus cómplices, mientras diluye el poder adquisitivo de los ahorros de los demás. Este es el efecto Cantillon en acción: un mecanismo de robo sistemático disfrazado de política monetaria. Bitcoin representa el primer dinero verdaderamente neutral en la historia de la humanidad, eliminando por completo este privilegio interno. Ningún banco central puede imprimir más Bitcoin para rescatar a sus amigos. Ningún gobierno puede inflar tus ahorros para financiar sus guerras. La separación del dinero y el estado ya no es solo un sueño austriaco: está sucediendo en tiempo real.