Cada persona nace con un don. Algunos nunca lo descubren, pero pueden inventar ese don conscientemente. Puede ser números, creatividad, liderazgo o algo más. Algunas personas ignoran sus propias fortalezas y persiguen lo que parece genial en otra persona. Esto es contraproducente y te pasará factura. Encuentra lo que te sale naturalmente. Maximiza tus fortalezas. No pases toda tu vida tratando de arreglar lo que nunca debió definirte. Sé auténtico. Pausa y piensa en lo que harías si tuvieras dinero infinito, sin limitaciones y nadie más existiera o se preocupara por ti. ¿Te importaría ese título universitario o ese trabajo que tus padres querían que tomaras? Te darás cuenta de que la mayoría de las cosas que haces en la vida no son para tu verdadero yo, sino basadas en complacer a otros o limitadas por lo que otros piensan de ti. Con esto en mente, encuentra lo que te hace sentir en paz. Encuentra tu ikigai. Para aquellos que no lo saben, ikigai es básicamente: - lo que amas - en lo que eres bueno - lo que el mundo necesita - por lo que puedes ser recompensado Medita y encuentra tu ikigai....