Dario Amodei acaba de dar el plazo preciso para cuándo la robótica se convierte en una industria de billones de dólares: dos o cuatro años después de un avance que ya se está resolviendo. El avance no es mecánico. Es cognitivo. Los modelos de IA logran una generalización genuina y un aprendizaje continuo. Amodei: "¿Generará la industria de la robótica billones de dólares en ingresos? SÍ." Absoluta certeza. El dinero es inevitable. Solo el momento sigue siendo incierto. Todos los robots que operan hoy en día sufren la misma limitación fundamental: la incapacidad de generalizar. Cada sistema requiere programación personalizada para tareas específicas en entornos controlados. No hay aprendizaje transferido. No hay adaptaciones al mundo real. Simplemente ejecución guionizada de acciones predefinidas. En el momento en que la IA resuelve la generalización, esa restricción desaparece y todo cambia. Amodei: "Revolucionar tanto el diseño como el control de robots." Los modelos capaces de aprendizaje continuo y transferencia de conocimiento entre dominios transforman robots de especialistas rígidos en plataformas adaptativas capaces de manejar situaciones completamente novedosas sin necesidad de programación humana. Cuando llega esa capacidad, el valor no se acumula gradualmente. Detona en todas las industrias físicas simultáneamente. La línea temporal tiene fases claras. El avance técnico llegará en 12-24 meses según la velocidad actual de desarrollo de la IA. Luego el despliegue requiere otro uno o dos años una vez que exista la capacidad. Amodei: "Probablemente tardará otro año o dos en difundirse en la economía." Ventana total: de dos a cuatro años hasta que los ingresos de la robótica alcancen billones y se conviertan en una realidad económica innegable. La transición no será incremental. Es binario. El software o funciona o no. Una vez funcional, la fabricación, la logística, la sanidad, la construcción y la agricultura se reconstruyen simultáneamente alrededor de sistemas que finalmente pueden razonar. Estamos a un modelo de la encendida. El hardware ya existe. Las fábricas están operativas. El capital está posicionado. El único componente que falta es la inteligencia, y los equipos de desarrollo lo están resolviendo ahora con plazos visibles. Cuando la IA rompe la generalización, la robótica deja de ser un sector tecnológico y se convierte en infraestructura física que subyace a todo lo económico. Las industrias no adoptan la robótica. Se vuelven robóticos. ...